miércoles, 2 de noviembre de 2016

LOS PROFE SIEMPRE CAPACITÁNDOSE








PARTICIPANDO DEL PROFEPREGUNTAS 2016






CONGRESO BUENAS PRÁCTICAS 2015















Trabajos realizados por alumnos de 1° Año CB en conmemoración al DÍA DE LA DIVERSIDAD CULTURAL

                         Carta
Hola, me gustaría saber el porqué de esa violencia, él porqué de tantos maltratos sufridos de su parte a nuestro humilde pueblo aborigen,  no hacía falta tanta tiranía, tanto enojo, humillaciones, matanzas y tanto desprecio a nuestra cultura para llevarse objetos sin valor alguno para vuestro pueblo.
Nuestros amigos y familiares que fueron sometidos a semejantes mortificaciones y ofensas a nuestra gente. ¿Hasta qué punto llega la avaricia? ¿Qué les importa más el poder, la riqueza que una vida humana de un niño, abuelo …? La verdad no se entiende, y menos esa literatura que tienen en su país dejando como héroes a personas que tomaban tierras y humillaban, maltrataban, violaban. ¡Una vergüenza!
                                                              Túpac Amaru

Braian

Yo vi como los españoles llegaban a nuestras tierras que llegaban en semejantes monstruos flotantes.  Primero creí que eran unos dioses, de a poco me di cuenta que no era así , eran hombres, como nosotros,  que  vinieron a usurpar nuestro hábitat , a robar nuestros recursos , a matar y violar a nuestras mujeres e hijos queriendo imponer sus costumbres por la fuerza.
Nuestros pensamientos, puntos de vista, sentimientos, quedaron en el olvido porque sino cumplíamos con lo que querían  nos mataban de poco.
Entonces nos fuimos organizando para poder recuperar nuestras tierras,  nos costó mucha sangre para llegar a nuestro objetivo… la tan ansiada libertad.
¡Qué momentos tan duros! ¡Cuánto dolor! Tantas historias …  No solo yo sufrí, sino también mis hermanos.
Nos llamaban aborígen o indio  sin saber si teníamos nombre. Es por eso que lucho por tener los mismos derechos,  no sufrir más y tener un futuro mejor …
MAURICIO JAVIER MARSIÑAC .                                                                           



                                             Carta a los españoles

                                                                                     Tierra Aborigen, octubre de  1500

A  los Sres. españoles
De mi consideración:
                                  Tengo el agrado de informarles que fui el primero en crear la primera gran rebelión y como tal en esta escritura les pido que no alteren nuestras costumbres, porque  es para nosotros, los aborígenes, lo mejor que la vida nos ha dado, lo nuestro es pacífico, nuestras tribus son sagradas y no podemos,  ni vamos a dejar que ustedes nos manipulen, nos usurpen nuestras tierras y que hagan de nosotros sus esclavos,
                    De buena fe mando este escrito.
                                                      Tupac Amaruc

Lucas Gonzales

UN DISTINTO ATARDECER…

Estoy aquí viendo caer el atardecer, recordando a mis antepasados, recordando el sacrificio que hicieron para mantenerse de pie y no resignarse a lo que era suyo.
Sus vidas eran normales, tranquilas, con algún que otro inconveniente pero siempre buscaban la solución por el buen camino.
Un día llegaron ellos, los españoles… ¿Cómo olvidarlos?   Fueron responsables de nuestro sufrimiento, nos arrebataron nuestras vidas, nos esclavizaron y se llevaron todo lo que con esfuerzo conseguimos.
Nuestras vidas estaban dedicadas a nuestras familias, al trabajo para conseguir los bienes que necesitábamos.
Llegaron a imponernos leyes en nuestra propia casa, tomaron el control de todo y de todos.
A veces me pregunto si esas personas tendrían sentimientos, ya que nos mataban y mataban a nuestros hijos sin piedad. ¿Tenían que hacer eso con nuestras vidas?
Así fue nuestra vida, no solo se llevaron cosas materiales, sino que también se llevaron nuestra libertad.
Ojalá nunca en la historia de la humanidad se repita la cruel vida que nos hicieron pasar, a nosotros los pueblos nativos de América.

MARINA Y LARA.

Túpac Amarú
Mi nombre es José Gabriel me llaman Túpac Amarú fui el que levanté la gran primer rebelión para liberar a mi pueblo, me reconocen como el gran héroe caudillo indígena rebelión anti colonial que se dio en América., Me amarraron cada una de mis extremidades a cuatros caballos me tiraban  esos gritos persistentes en el corazón de los latinos, es lo que conseguí para sobrevivir. Cuando mi acuerdo fue confirmado las victimas que deje a un hecho terrible, mis partes fueron dejadas por todos lados .Lo único que pude haber pensado antes de morir fue que el miedo pudo ser más fuerte aun cuando el camino es muy difícil, nunca te rindas la vida es hermosa, puede ser rudo. Solo dios puede juzgarme, no le temo al enemigo. La oscuridad me traerá recuerdos seré solo una leyenda de aquel negro que pude haber cambiado el mundo ¿por qué tenemos que morir violentamente? Cerré mis ojos y pensé  en volver reencarnado....    



Rosalía Bertrado y Claudio Leyria          


                Vivir, morir y sobrevivir

Alma, esperanza y vida,
juntos todo se podía
Imposible pensar que algún día
poco a poco se perdería…

Algunas de nuestras costumbres
rara vez fueron cambiadas
a veces nos obligaban
líderes sin escrúpulos y sin alma…

Antes la libertad reinaba
pero la violencia se hacía presente.
Ruego, llantos y clemencia
odio de repente….

Fueron momentos duros
especialmente en esa época,
mis hermanos y familia
armoniosos en grandeza….

Rugieron nuestros corazones,
igualdad necesitábamos.
Bellos amaneceres
empezaron a rodearnos….

Libertad y nuevos valores
ganamos con grandes luchas
elegimos estar libres
nuevamente con la pluma….

Inigualable bienestar
asomaba en nuestra aldea
¡Gritos de libertad!
                     ¡Gritos de nobleza….!            


Guillermo Gutierrez                   

                                           Yo , aborigen

La felicidad reinaba en mi hogar, la naturaleza me cobijaba con su elegante manto verde, el cielo me regalaba destellos de luces, que   utilizaba para guiarme entre los raros y desconocidos caminos.
 La luna se hacía presente indicándome descanso, los rayos de temperaturas cálidas se colaban en mi morada, dándome los buenos días.
Mi aldea despertaba con inmensa tranquilidad, los niños salían al encuentro de corridas y trepadas de árboles, las mujeres se aprestaban a los trabajos diarios, mientras, nosotros, los hombres recorríamos los extensos bosques y praderas en busca de alimentos. Todo era ideal para nuestras vidas, era nuestro mundo, en el mundo.
El destino o la vida nos tenían preparado momentos de desolación y tragedia. Barcos de grandes magnitudes encallaban en nuestras costas, estos de proporciones gigantes, rareza total para nuestro imaginario colectivo, de ellos bajaban hombres semejantes a nosotros, pero de diferente vestimenta, cutis, estructura y cabellos.
Estupefactos quedamos ante tal descubrimiento, sabíamos que no éramos los únicos, descubríamos a otras tribus.
Los primeros días de manera pasiva y amigable se relacionaron con nosotros. Aunque transcurrido el tiempo, nuestra vida sociocultural comenzaba a sufrir cambios, ya la libertad no gozaba de buena salud, tintes culturales de otros continentes empezaban a hacerse presente.
La naturaleza de nuestras tierras era lo único que no había cambiado hasta el momento, esto no duraría por siempre, el verde natural se empezaba a mezclar con un rojo intenso, la sangre de mi pueblo comenzaba a derramarse, caminos, ríos, aldeas y árboles se manchaban con la sangre de mi sangre, sangre de mis ancestros.
A estos nos les alcanzaba con la matanza indiscriminada de mis pares, también se encargaron de dilapidar nuestras costumbres, sabotearon nuestros medios de vida, impusieron su cultura, le robaron las primaveras a varias mujeres y niñas de nuestra tribu, se apropiaron de todos los metales preciosos que estaban en nuestras tierras.
 Lo que nunca lograron fue apagar la llama sagrada que habitaba en nuestros corazones, fue la que nos dio la valentía para revelarnos ante tales aberraciones a las que nos sometían nuestros invasores.
El tiempo nos mostró como un ser viviente puede ser tan cruel, violento, vil, ladrón, asesino y demás. Pero, también supo darnos agallas, coraje y entereza para revelarnos contra la tiranía.
El pueblo comenzaba a levantar la voz, la rebelión tomaba forma, nuestros líderes nos guiaban y nos mostraban técnicas de luchas. En este proceso varios de ellos pagaron con sus vidas, pero esto no sería la causa para abandonar nuestra lucha, el miedo ya no era parte de nosotros.
La libertad se veía en el horizonte, logramos tomar fuerza, ya no era todo dolor y tristeza, comenzábamos a tener derechos nuevamente.
Yo como aborigen expreso mi humilde verdad, con relatos de vida, relatos verídicos y dolorosos.
Esta historia, mi historia, las regalo a quien quiera tomarla, para que sepan lo vivido y la conozcan desde adentro.
Mi escritura no es para reprocharles o reclamar algún elemento material que nos sustrajeron o algunas imposiciones culturales o políticas, pero si necesito explicaciones por las vidas perdidas en circunstancias inexplicables, violaciones innecesarias y se me hace imposible enumerar todas las aberraciones que sufrió mi pueblo.
Mi deseo es que en algún momento de esta vida podamos sanar esta herida, y lograr que estas cosas no se repitan nunca más.
                                                                                                     Autor: Guillermo Gutierrez       
VERDADES OCULTAS
Yo, Lariku Waman, he venido a contar mi verdadera historia porque al escuchar otras verdades sobre nosotros me ha incomodado lo suficiente como para permitirme hablarles y contarles como fue nuestro encuentro y que ha sucedido desde ese entonces.
Me atrevo a interrumpir sus narraciones no verídicas ya que en nuestras tribus fuimos engañados y convencidos desde la llegada de los españoles porque estas tierras donde habitábamos teníamos el derecho de permanecer y cuidar de ellas así que las trabajábamos y cultivábamos para nuestra subsistencia.
Un día vimos llegar a muchos hombres a caballos, pero su forma de vestir no era nada parecido a las nuestras, entonces nos preocupábamos porque realmente no sabíamos a que venían específicamente.
Lentamente se nos fueron acercando tratando de formar una amistad y haciéndonos creer que podíamos compartir nuestras tierras juntos con ellos.
En nuestras tribus teníamos todo tipo de opiniones ¿realmente eran verdaderas sus propuestas? ¿o solo nos querían engañar?
Algo presentíamos, tal vez nuestros dioses nos guiaban en esta sospecha.
Al pasar el tiempo nuestras vidas habían mejorado parecíamos haber tomado la mejor decisión de nuestras vidas poder confiar en ellos.
En cuestión de meses la verdadera identidad a lo que realmente venían, salía a la luz, empezaron a comportarse extraños y haciéndonos entender que ellos venían mandados por un REY.
Algunas tribus trataron de adaptarse a sus nuevas tareas y cumpliendo las órdenes que eran dirigidas por españoles, mientras que otras se arriesgaron a pelear por sus tierras pertenecientes y morían en el enfrentamiento.
Varias familias quedaron afectadas porque sus vidas habían sido totalmente esclavizadas de un día para otro después de tanto esfuerzo que les había costado construir una familia y sus casas.
Es por eso que me da tanta impotencia cuando escucho historias totalmente no reales contadas por la sociedad actual, porque si hay algo que realmente nos pertenece a nosotros los originarios, son las tierras

Damos las gracias a nuestra PACHA MAMA O MAMA PACHA que es nuestra madre tierra a quien le rezamos brindando nuestras ofrendas en forma de agradecimiento y disculpas por provocar alguna falta en contra de la misma…

 Autor: Cristian Leguizamón